Briago
Por el humo de mi sangre,
Lati-ente avanzo al ritmo de mi pecho,
Permeable precipicio consumido,
Amurallado en estos huesos que ahorcan
El hálito del fuego prometido.
Transpiro el mar salobre de mi sombra
Urdida en mis talones, en mis plantas,
Ajena hermana ajena en mí:
De sal serán mis ojos
En el abismo del cielo
que seduce a esta tierra.
De sal será mi esperma,
Cúmulo sueño que arrastra
A mis pies
La mortaja perseguida.
sábado, enero 27, 2007
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